Vida Saludable

Lamentablemente eso que llamamos “estilo de vida saludable” es algo que todavía no se enseña en las escuelas de nuestro mundo occidental. Al contrario, niños y adultos somos cada día bombardeados por un alud publicitario que intenta convencernos de las bondades de la comida basura, las bebidas degradantes, el alcohol y el tabaco.

Si está usted excedido de peso, estresado, el único deporte que practica es el sofá, se alimenta con “comida
basura,” fuma, bebe y tiene otros hábitos inadecuados, todas las infusiones y remedios que tome serán incapaces de revertir las fuerzas negativas originadas por su pobre estilo de vida.

 

¿Y qué es un estilo de vida saludable?

Nuestra idea del mismo está resumida en los siguientes cuatro puntos:

1. Nutrición adecuada. Esto quiere decir:

  • Tomar los alimentos en su estado natural siempre que sea posible, evitando los procesados. Los científicos están cada día descubriendo nuevas razones para actuar así.

La regla de oro debería ser:

“Todo alimento que no germine ni se pudra, a la basura.”
  • Seguir una dieta variada. Aunque hay algunos alimentos más ricos en nutrientes que otros, ninguno los contiene todos. Al comer con variedad aumentamos nuestras posibilidades de adquirir todos los nutrientes esenciales, tanto los conocidos como los todavía no descubiertos por la ciencia.
  • Reducir la ingestión de grasas, sal, azúcar refinado, alimentos fritos, alcohol y cafeína.
  • Evitar los aditivos, especialmente los nitritos, el glutamato monosódico y los colorantes.
  • Aumentar la ingestión de frutas y verduras, cereales integrales y legumbres. Utilizar aceite de oliva o de linaza prensado en frío.
  • Masticar concienzudamente. Recuerde el antiguo refrán: “beber los sólidos y masticar los líquidos”.
  • Tomar vitaminas y minerales. La contaminación y la degradación del suelo causadas por los métodos agrícolas modernos hacen que en la actualidad sea prácticamente imposible obtener del alimento diario todos los nutrientes que el cuerpo necesita para funcionar como es debido. Es muy importante informarse bien sobre este tema, seleccionar inteligentemente los alimentos y en caso de necesidad, tomar los sumplementos de vitaminas y minerales adecuados.

2. Hacer ejercicio físico y exponer el cuerpo a la luz del sol diariamente.
Su programa deberá incluir ejercicios de estiramiento, aeróbicos y con pesas. En el peor de los casos, deberá caminar 30 minutos diarios a buen ritmo y sin detenerse.

3. Evitar las toxinas.
El cuerpo está eliminando continuamente los productos tóxicos a través de los excrementos, la orina y el
sudor. En nuestro mundo industrializado, lo usual es que con el agua, el aire y los alimentos, estemos continuamente introduciendo en nuestro organismo grandes cantidades de substancias contaminantes, que pueden llegar a superar su capacidad eliminatoria. Instalen su casa un aparato para destilar el agua o al menos un filtro que sea efectivo. Los alimentos vegetales que se consumen crudos sumérjalos durante cinco minutos en una solución de vinagre y agua caliente durante 5 minutos. Luego enjuáguelos y cómalos normalmente.

4. Mantener la actitud mental adecuada.
La estrecha conexión que hay entre mente y cuerpo está hoy sobradamente demostrada. Miles de experimentos científicos han puesto de manifiesto que la actitud mental puede hacer que se curen -o empeoren enfermedades tan diversas como el cáncer, la diabetes, las alergias, la osteoporosis o las infecciones. Las células del sistema inmunológico responden a los neurotransmisores cerebrales y la emisión de los neurotransmisores depende de nuestro estado de ánimo.

Diversos estudios han demostrado que el mayor factor de riesgo para las dos principales enfermedades de nuestra época -el infarto y el cáncer- es la soledad. Esfuércese por centrar su mente en cosas alegres y bellas, sus emociones y su cuerpo le darán a la mente una vida sana y feliz.

Libro: Medicina Popular. Tesoro de remedios tradicionales que sí funcionan, de Wendy Rossman y Neil Stevens

Los remedios curiosos, populares y tradicionales, contenidos en este libro no pretenden ni podrían jamás sustituir al médico, cuyo consejo y ayuda se deberán buscar en todos los casos en que la gravedad de la situación lo requiera.